Éste post nació para poder conceptualizar lo que es para mí el Arte, o por lo menos los enfoques que a mi entender son válidos en lo que voy llevando de camino recorrido. No significa que no haya otros puntos de vistas aceptables, solamente escribo sobre mis propias experiencias y pensamientos. Son ideas que vengo acumulando hace tiempo, y organizando para poder exponerlas. Quizá estas ideas también cambien con los años, vaya uno a saber…
Para empezar una aclaración: Arte es una palabra de compleja definición, más de lo que se piensa. Quizá en parte por la gran cantidad de definiciones que existen; y por la diversidad de puntos de vista desde donde se encare el concepto. Prueben investigar Uds. mismos y van a ver la cantidad de debates que surgen. Yo casi me cansé de discutir ya (jaja)…
Cuando se habla de Arte puede tomarse en cuenta cualquier actividad o producto en los que el ser humano exprese ideas, emociones o una visión del mundo en general (ya sea real o imaginario); usando distintos recursos, ya sean lingüísticos, sonoros, plásticos o mixtos. Es una forma de dar vida a sensaciones y/o percepciones que quizá de otra forma no serían explicables.
También he visto por ahí definiciones que a mi entender están incompletas; como por ejemplo una que dice que “el Arte es una actividad que requiere de un aprendizaje y a su vez puede limitarse a una habilidad técnica; como al mismo tiempo ampliarse hasta el punto de incluir una visión particular del mundo”. Si bien la explicación no está mal, creo que e

stá incompleta, porque éste tipo de definiciones está demasiado aparejadas al lado “técnico”, tomándola como una actividad en la que solo se necesita “habilidad y aprendizaje”. Partiendo desde el hecho que de por sí el Arte implica un aspecto más subjetivo (es una disciplina subjetiva), falta involucrar muchas características más.
Para los Dadaístas (seres que se rebelaban incluso contra ellos mismos jaja) el mundo entero era una Obra de Arte, una instalación. Si bien no termino de coincidir 100% con esa idea tan generalizada, creo que muchas cosas realizadas por el hombre, al margen de su funcionalidad, tienen un concepto, el del diseño. Por una parte para ser práctico (el elemento), por otra parte para reflejar cierta (y simple) belleza. Por ejemplo, un mueble, o un lavarropas, o un auto, o ropa. Detrás de la idea obvia de la practicidad de alguno de estos (u otros) elementos/productos, hay un gran trabajo de marketing (en el sentido más amplio de la palabra), de diseño, para que también sea atractivo para la gente. Hay que tener en cuenta que “el Arte involucra a las personas que lo practican como a quienes lo observan”. Después debatir si todo producto maquillado por el marketing es Arte, es otro tema jaja…
En mi caso el Arte nace y va de la mano con el “juego” (en el sentido más psicológico) con los pensamientos sensibles, los colores, las formas, los volúmenes, los sonidos, etc. Es un juego gratuito que nace con nosotros, donde se crea de la nada (o de quizá un poco más que la nada) una apariencia que no pretende otra cosa que engañarnos plácidamente.

Satisface nuestras necesidades eternas de simetría (en mi caso marcadísimas), de ritmo o de sorpresa. Todo esto a través de la ilimitada capacidad de imaginación que un artista necesita para poder ver, expresar y materializar en éste mundo complejo en el que vivimos.
En la actividad artística uno encuentra el momento para descargar y manifestar sus propios procesos creativos; logrando llegar a un estado en el que el tiempo realmente parece correr más lentamente. Una especie de trance. Los budistas lo llaman
Samadhi, a éste estado de contemplación absoluta en la que uno se siente separado de sí mismo. Y no se llega solo por meditación, hay Samadhi al cocinar, caminar, escribir, hacer el amor o tocar un instrumento musical. Los Sufís llaman a éste estado
Faná, algo así como la aniquilación del sí mismo individual. También lo asocian a algo llamado
Samâ, que significa bailar hasta llegar al éxtasis.
Leyendo a Stephen Nachmanovitch en su excelente libro, y muy recomendado
“Free Play, Improvisación en la
vida y en el arte” pude desentrañar ideas o pensamientos que tienen que ver con la importancia del Juego. Tema Importante en el que ahondaré en algún próximo artículo. Sobre todo con lo referido al papel que tiene el juego en el desarrollo creativo del ser humano, y aún más a los dedicados a cualquier rama del Arte.
Al crearse la Obra artística, ésta en sí misma queda impregnada de todo lo que el artista con su buen trabajo Receptor (del mundo diría yo) guardó y procesó dentro de sí mismo. La obra tiene vida propia, y cualquier persona tenga el nivel cultural o educacional que tenga de alguna forma es tocada por la misma creación; realmente pienso que una parte importante (llámenla alma si quieren) está vibrando intensamente dentro del espectador al que le llegue ésa Obra, y lo impacte.
Para que haya Arte tiene que haber un vínculo entre la parte consciente y la parte inconsciente, con la realidad emocional, que Nachmanovitch asocia como la experiencia compartida entre el artista y el público.
Luego está el tema de si en una sociedad civilizada en la que se cultiva el Arte, todo lo que quiere o pretende ser Arte, lo sea verdaderamente. Más allá de los gustos y épocas, es un tema a debatir en otro post quizá.
Tengan en cuenta que la función primitiva del Arte fue de Ritual, religiosa; esto desde la aparición de los Homo Sapiens. Obviamente todo cambió con el pasar del tiempo.
Como Ser for

mado, el hombre (desarrollado) en su proceso evolutivo hacia lo Social, amplió su carácter desde lo individual hacia lo colectivo, siempre marcado por una parte filosófica o cultural (subjetiva, antes nombrada) y por otro lado, por la parte económica-material (la parte objetiva o vivencial): la actividad, que determina la consciencia.
En éste proceso de cambio, el hombre encontró la necesidad de replantearse su parte espiritual y todo lo que tenga que ver con lo expresivo-emotivo, como desarrollo permanente de su consciente subjetivo. Todo esto modificado en base a las condiciones en las que viva. El hombre piensa y siente según cómo vive, y al mismo tiempo actúa (esto no es ninguna novedad).
En fin, el Arte está en todos los que sepan aprovechar ése momento de búsqueda interna, ése momento quizá infantil a veces, quizá complejo otras. El deslumbrarse por una imagen simple, la hipnosis que produce el sonido de alguna melodía que no podemos dejar de tararear, la fascinación por tomar un lápiz y empezar a dejar fluir el inconsciente, la emoción de un poema, la alegría que produce mancharse las manos mientras usamos un pincel, etc. Hay tantos ejemplos cotidianos en los que el Arte nos abraza, y nos da la posibilidad de elegir un camino alternativo, una búsqueda.
Así que, a aprovecharlo. Espero les guste éste artículo, lo escribí y organicé con mucho cariño; aviso que no será el único sobre el tema, ya que hay infinidad de bibliografía y puntos de vista que me encantaría abordar también.
Abrazos, y estén a full con su Arte ¡!!!!
Nico Ferrero